{"id":12649,"date":"2023-03-01T18:40:00","date_gmt":"2023-03-01T21:40:00","guid":{"rendered":"https:\/\/ps.org.uy\/?p=12649"},"modified":"2023-03-01T18:40:00","modified_gmt":"2023-03-01T21:40:00","slug":"marxismo-e-inseguridad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elsol.ps.org.uy\/index.php\/2023\/03\/01\/marxismo-e-inseguridad\/","title":{"rendered":"\u00bfSe nace o se hace siendo delincuente? Una cr\u00edtica general al modelo de seguridad p\u00fablica (parte I)"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Escribe Sebasti\u00e1n Sansone | CS Vivian Trias\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Motivados por el ascenso social y el reconocimiento de su existencia en tanto humanos, algunas personas rumbean hacia lo ilegal e il\u00edcito cometiendo delitos. Estos delitos pueden ser de diferentes tipos, desde una rapi\u00f1a, una estafa, una violaci\u00f3n o un homicidio o femicidio. En todo caso, la denominaci\u00f3n delito encaja en la medida en que podemos observar de que se escapa de la norma establecida, norma escrita y que deviene en un potencial juzgamiento por determinadas personas autorizadas. En palabras simples: el que atenta contra una norma formal, escrita, le cabe la instancia judicial. En t\u00e9rminos generales, podemos hablar de desviaci\u00f3n social porque lo que aplica para las normas formales aplica para las informales ya que tambi\u00e9n tiene personas que salen de una norma (informal, no escrita) y los jueces, es decir, los otros que son pares de la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Me motiva escribir esto varias cosas, las que destaco: las intenciones de deseo del Ministro Heber, en la que se recategoriza al \u201cpichi\u201d como referente barrial; la incre\u00edble antiadherencia y versatilidad del tema seguridad p\u00fablica cuando las cosas se ponen realmente calientes; los esc\u00e1ndalos p\u00fablicos como el caso Astesiano, la Operaci\u00f3n Oc\u00e9ano, Marset, bla bla.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, desde el marxismo y trayendo a cuento tambi\u00e9n las teor\u00edas cr\u00edticas de las ciencias sociales veamos de qu\u00e9 manera el modo de producci\u00f3n capitalista influye en determinados comportamientos, tanto individuales como institucionales, para poder comprender lo m\u00e1s sencillo pero no por eso vagamente, la gen\u00e9tica de la desviaci\u00f3n y la funci\u00f3n social que cumple.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esta primera entrega va a empezar desde lo m\u00e1s general, un plano m\u00e1s te\u00f3rico, m\u00e1s duro y quiz\u00e1s \u201caburrido\u201d, para en la siguiente parte traer casos concretos y c\u00f3mo encaja nuestra teor\u00eda en la pr\u00e1ctica.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>I. Clase social y delito \u00bftodos somos iguales ante la ley?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hay determinadas caracter\u00edsticas del capitalismo actual que se mantienen con el capitalismo primitivo de los tiempos decimon\u00f3nicos: la competencia, maximizaci\u00f3n de la ganancia individual y acumulaci\u00f3n compulsiva. Junto con esto, determinados marcadores de estatus como el consumo (particularmente reflejado en la vestimenta), las maneras de hablar y el comportamiento frente a la vida y la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo esto que vine describiendo la industria del&nbsp;<em>marketing&nbsp;<\/em>lo ha transformado en un eslogan muy&nbsp;<em>cool<\/em>&nbsp;(a la vez que nefasto, ego\u00edsta y mezquino) que es el \u201ct\u00fa puedes\u201d: el deber ser del sujeto en sociedad es ser su mejor versi\u00f3n . El&nbsp;<em>carpe diem<\/em>, el vivir la vida (y y&nbsp;&nbsp;rozando con el&nbsp;<em>Hakuna Matata&nbsp;<\/em>que Disney nos regal\u00f3 en la entrega noventosa de&nbsp;<em>El Rey Le\u00f3n<\/em>), el todo hoy y ahora basado en la ilusi\u00f3n de satisfacci\u00f3n instant\u00e1nea, nos deposita como sujetos vulnerables ante las embestidas sistem\u00e1ticas de un capitalismo que parece no detenerse.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En las capas medias de la sociedad ese impulso de satisfacer hoy, aqu\u00ed y ahora ciertas necesidades innecesarias (es decir inventadas e impuestas), ha llevado a que una gran masa de la poblaci\u00f3n tenga deuda bancaria. La cuesti\u00f3n de lo nuevo como lo mejor no hace m\u00e1s que profundizar esta situaci\u00f3n desesperanzadora: comprar el \u00faltimo iPhone en 12 m\u00f3dicas cuotas sin recargo con tu tarjeta de preferencia no es m\u00e1s que trabajar para pagar por reconocimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, no toda la sociedad se endeuda por igual. El endeudamiento es la clave del capitalismo y lo vanagloria desde la propia burgues\u00eda (industrial, agraria o financiera) hasta llegar a la reproducci\u00f3n de la costumbre de la deuda que ejecuta el proletariado con falsa conciencia de clase.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Aquellas personas que se encuentran en la capa m\u00e1s baja de ingresos de la sociedad, cuya preocupaci\u00f3n es poder realizar sus necesidades b\u00e1sicas como comer y descansar, tambi\u00e9n ven comprometidas su posibilidades de inserci\u00f3n en la sociedad. Existen dificultades como la inserci\u00f3n a la educaci\u00f3n formal acompasado con la posibilidad de mantenerse en \u00e9sta un tiempo considerable a la vez que pelean por conseguir un trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>La demograf\u00eda y la estad\u00edstica (esta \u00faltima muy interesante porque tiene a medir calor\u00edas, habitaciones, garrafas de 13 kg y dem\u00e1s s\u00f3lo de los pobres, pero pocas veces de los ricos malla oro), ha mostrado que en promedio mientras menos ingresos a nivel familiar se percibe, mayor cantidad de hijos hay; as\u00ed como la edad del primer hijo en mujeres es cada vez m\u00e1s temprana. Aqu\u00ed se abre el campo de la brecha de g\u00e9nero que incide significativamente en el abandono de los estudios formales de manera prematura y condiciona la salida laboral de la mujer. Pero adem\u00e1s y poniendo el foco en esas familias, imaginemos la situaci\u00f3n de estar en una familia numerosa y ante la escasez de dinero el dilema de estudiar o trabajar.<\/p>\n\n\n\n<p>La cuesti\u00f3n problem\u00e1tica surge en que para encontrar trabajo, aquellas personas que provienen de familias de ingresos bajos, tambi\u00e9n suelen vivir en barrios estigmatizados, algunos de ellos llamados \u201czonas rojas\u201d, y esto complica la misi\u00f3n de trabajar pues los empleadores (o el representante de recursos humanos de la empresa) aplica el famoso \u201cte llamamos\u201d para hacer entender que no ser\u00e1n contratados.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Un cl\u00e1sico de la etnograf\u00eda escrito por el franc\u00e9s Philippe Burgois que se titula en castellano \u201cEn b\u00fasqueda de respeto: vendiendo crack en Harlem\u201d, demuestra precisamente la situaci\u00f3n de expulsi\u00f3n del mercado de los afroamericanos en Estados Unidos, nada m\u00e1s ni nada menos que en el epicentro del capitalismo financiero que es Manhattan. Como los circuitos convencionales del ascenso sociales (trabajo formal\/estudio) se ve\u00edan trabados por su condici\u00f3n doble de pobres y afrodescendientes, ve\u00edan en la venta de crack (un s\u00edmil a la pasta base nuestra), la posibilidad de enriquecerse y adquirir los bienes de consumo que eran impuestos por todos lados: desde la carteler\u00eda, los reclames en la televisi\u00f3n y hasta por los autos de alta gama que los empresarios manejan yendo hacia Wall Street.<\/p>\n\n\n\n<p>En s\u00edntesis, para poder comprender de manera un poco m\u00e1s cr\u00edtica la situaci\u00f3n que lleva a que haya delitos en una sociedad capitalista se deber\u00eda observar atentamente las presiones sociales que determinados sectores de la sociedad reciben por encima de otros. El delito no se restringe s\u00f3lo a las capas bajas pues existen delitos de \u201ccuello blanco\u201d que son, sobre todo, de las capas de ingresos elevados y achacables a la burgues\u00eda, las cuales tambi\u00e9n est\u00e1n sometidas a sus propias reglas y, parad\u00f3jicamente, a sus presiones. El fraude, la estafa, el desv\u00edo de fondos o el saqueo de bancos utilizando las propias reglas del juego para vaciarlos (y no yendo con escopetas) obedecen a un juego de presiones instaladas por esta misma clase social. Sin embargo, vemos que si bien la naturaleza es la misma, el g\u00e9nero del il\u00edcito es significativamente diferente.<\/p>\n\n\n\n<p>Cosita no menor que no quiero dejar pasar. Todo lo anterior por supuesto viene enfocado en los que menos tienen. La superestructura (corregida a la postre por Gramsci como hegemon\u00eda), trabaja en la situaci\u00f3n de perpetuaci\u00f3n del modelo vigente, en este caso en el capitalista, en otros momentos hist\u00f3ricos fue otro. Por lo tanto, una de las consecuencias l\u00f3gicas es que el derecho penal sea para defender la propiedad privada y el derecho civil para defender a los due\u00f1os de dicha propiedad. Con&nbsp;&nbsp;esto resalt\u00f3 que la pol\u00edtica de seguridad p\u00fablica y \u201cciudadana\u201d va en la l\u00ednea de satisfacer la necesidad de meter preso al \u201cchorro\u201d, \u201cpichi\u201d, \u201c\u00f1ery\u201d, al mal vestido, que encargarse equitativamente en arrestar al delincuente real: porque un desfalco bancario y muy a pesar de las consecuencias peores y duraderas que tienen, no se castigan igual que una rapi\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>II.<\/strong>&nbsp;<strong>Terror\u00edficos territorios<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No s\u00f3lo se genera una marca en torno a ciertos individuos o categor\u00edas de ellos, sino tambi\u00e9n en torno a barrios enteros mediante la marginalizaci\u00f3n y la exclusi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El reclamo de un trato igual es lo que se busca en los barrios \u201czona roja\u201d en Uruguay, por ejemplo, lo que algunos medios llamaron \u201crebeli\u00f3n en el barrio Marconi\u201d ciertamente lo fue pero se trat\u00f3 de manera penal y no pol\u00edtica. El hecho desencadenante en aquel momento fue la muerte de uno de \u201cdos&nbsp;<em>presuntos&nbsp;<\/em>rapi\u00f1eros\u201d que culmin\u00f3 con tiroteos, el incendio de un \u00f3mnibus de l\u00ednea urbana (el \u00fanico que recorr\u00eda el barrio) y el ataque a un m\u00e9dico de una policl\u00ednica local. La muerte desat\u00f3 la violencia, pero fue una violencia revolucionaria que en alg\u00fan momento iba a desatarse, porque si no era con este hecho hubiese sido con otro.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hay que tener en cuenta que existe tambi\u00e9n una violencia contra los habitantes de los barrios. Violencia desde arriba que se compone de tres factores: i) desempleo masivo, persistente y cr\u00f3nico que incide en la desproletarizaci\u00f3n y las distintas dificultades materiales y simb\u00f3licas para insertarse en la sociedad; ii) la relegaci\u00f3n de los barrios despose\u00eddos, por ejemplo en la carencia de servicios b\u00e1sicos de transportes, escuelas, etc\u00e9tera; iii) estigmatizaci\u00f3n, devenida por lo anterior e intensificada por los discursos p\u00fablicos y los or\u00edgenes sociales de las familias que all\u00ed residen.<\/p>\n\n\n\n<p>La menci\u00f3n al barrio y de la zona de origen social del delincuente o sospechoso, seg\u00fan el caso, es un punto necesario a resaltar a nivel discursivo puesto que, la sensaci\u00f3n de inseguridad p\u00fablica, encuentra en estos espacios su \u201cvisibilidad\u201d, dado que el otro peligroso surge o vive all\u00ed. En Chicago, por ejemplo, \u201cel desempleo superaba al 60% entre los j\u00f3venes negros y latinos de South Central Los \u00c1ngeles y la econom\u00eda ilegal de la droga era, con mucho, la fuente de empleo m\u00e1s segura\u201d (Wacquant, 2012: 46). Est\u00e1 claro, entonces, que el mercado, la mano invisible aquella de la que tanto se habla, promueve menos posibilidades de las que se asegura de dar. Convengamos entonces que a falta de posibilidades de trabajo en una sociedad donde el empleo es la base para el consumo y el consumo necesario para la \u201cdignidad social\u201d, es esperable que existan mayores probabilidades que en otros barrios de tener individuos sobra l\u00ednea de lo il\u00edcito, producto de esa b\u00fasqueda de ascenso social que atraviesa a toda la sociedad. Y as\u00ed se reproduce el c\u00edrculo cuando los medios de comunicaci\u00f3n toman s\u00f3lo a estos individuos sospechosos y hacen expl\u00edcita referencia a su barrio, conduciendo a la sociedad a legitimar esa noci\u00f3n de barrio peligroso y consiguiendo marcar a barrios enteros y categor\u00edas de ciudadanos (casi siempre pobres) completas como peligrosos delincuentes, posibilitando que la polic\u00eda intervenga en estos barrios y llevando a que los habitantes de la zona se vean excluidos y con opciones recortadas, empuj\u00e1ndolos a la informalidad y cayendo, en algunos casos, en algunos delitos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero es exactamente la manipulaci\u00f3n medi\u00e1tica de los hechos lo que hay que destacar, no somos lo que hacemos sino lo que los dem\u00e1s dicen que hicimos. Somos, lamentablemente, apariencia. Por ejemplo, la despolitizaci\u00f3n de la protesta y el encausamiento penal hace que se legitimen intervenciones violentas: los habitantes de las ciudades perif\u00e9ricas y se\u00f1aladas como \u201czonas rojas\u201d. Los episodios de revelarse contra el sistema como colectivo o, por ejemplo consumiendo alg\u00fan tipo de estupefaciente, vendi\u00e9ndolos, o todo aquello que es nombrado como un il\u00edcito (que pueden ser vistos, desde otro punto, como rebeliones individuales, microprotestas) tienen la caracter\u00edstica de salir del plano de lo pol\u00edtico (rebeliones o actos contrahegem\u00f3nicos) y entrar, en el discurso de los actores en el plano penal-punitivo, posibilitando tanto el accionar de la polic\u00eda, los jueces y los t\u00e9cnicos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De esta manera el barrio pasa a ser el escenario del mal y el campo f\u00e9rtil para el surgimiento de \u201cpatolog\u00edas sociales\u201d, volviendo a sacar de en medio la situaci\u00f3n econ\u00f3mica y de clase de la ecuaci\u00f3n. Se dice \u201cest\u00e1n enfermos\u201d, \u201cson drogadictos\u201d, \u201cde chicos pintaban bien pero se desvi\u00f3\u201d; en fin, medicalizar para re insertar. Por cierto, \u00bfqu\u00e9 inserci\u00f3n cuando no se estuvo nunca inserto? As\u00ed, el barrio es un elemento clasificatorio por excelencia, una tipolog\u00eda elaborada a base de dos componentes, uno material, un lugar f\u00edsico distinguible de otros por el deterioro material de las casas y las calles, falta o insuficiente saneamiento, etc\u00e9tera; y un componente simb\u00f3lico, ciertas personas vestidas de tal manera, con un l\u00e9xico espec\u00edfico y maneras y modales que los hace distintos a los dem\u00e1s: los generadores del mal.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esta representaci\u00f3n se ve apoyada fuertemente por los medios de comunicaci\u00f3n quienes en su&nbsp;&nbsp;puesta en escena transmiten las im\u00e1genes que deben encarnar las percepciones. Se genera una fuente de inseguridad materializada en este espacio y, a la vez, se reproducen las tendencias delictivas a su interior. En definitiva, el barrio resulta crimin\u00f3geno porque lo se\u00f1alaron como tal, para luego ser crimin\u00f3geno por s\u00ed mismo debido a la exclusi\u00f3n, y seguir alimentando la inclinaci\u00f3n de se\u00f1alamiento de los medios, el Estado y los discursos pol\u00edticos en un inacabable espiral de desprotecci\u00f3n, aislamiento y falta de representaci\u00f3n, as\u00ed como de constantes vulneraciones.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>III. Tengo miedo; \u00bftengo miedo?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La generaci\u00f3n de chivos expiatorios, la estigmatizaci\u00f3n progresiva, los \u00e9nfasis discursivos en los generadores del mal y las pol\u00edticas p\u00fablicas de seguridad, todas ellas son respuestas al miedo; un&nbsp;&nbsp;sentimiento o una emoci\u00f3n poderosa que justifica diversas acciones para poder confrontarlo: \u201cMiedo es el nombre que damos a nuestra&nbsp;<em>incertidumbre<\/em>: a nuestra&nbsp;<em>ignorancia&nbsp;<\/em>con respecto a la amenaza y a lo que hay&nbsp;<em>que hacer:&nbsp;<\/em>a lo que puede y no puede hacerse- para detenerla en seco, o para combatirla, si pararla es algo que est\u00e1 ya m\u00e1s all\u00e1 de nuestro alcance (Bauman, 2007).<\/p>\n\n\n\n<p>Si escapamos del plano pr\u00e1ctico y vamos todav\u00eda a lo filos\u00f3fico, el miedo se compone por miedo a la muerte. En la imprevisibilidad de la muerte, de la que nunca sab\u00e9s si zaf\u00e1s porque la calle est\u00e1 llena de chorros, el miedo contempor\u00e1neo es una mezcla de incertidumbre e ignorancia sobre el momento en el que va a llegar. Pero tambi\u00e9n existe un segundo tipo de miedo, o miedos de segundo orden, o miedos derivativos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los miedos secundarios son el sentimiento de ser&nbsp;<em>susceptible&nbsp;<\/em>al peligro: una sensaci\u00f3n de inseguridad (el mundo est\u00e1 lleno de peligros que pueden caer sobre nosotros y materializarse en cualquier momento sin apenas mediar aviso) y de vulnerabilidad (si el peligro nos agrede, habr\u00e1 pocas o nulas posibilidades de escapar de \u00e9l o de hacerle frente con una defensa eficaz).&nbsp;&nbsp;En el plano general del capitalismo avanzado globalmente encontramos tres clases de peligros que se temen: 1. los vinculados al cuerpo; 2. los que amenazan la duraci\u00f3n y la fiabilidad del orden social del que depende el medio de vida; 3. por \u00faltimo, los que amenazan el lugar de la persona en el mundo (posici\u00f3n social, identidad) que lo hacen \u00fanico.<\/p>\n\n\n\n<p>El miedo en la sociedad uruguaya vinculada a la inseguridad tiene de las tres clases de miedos antes enumeradas y el miedo (o los miedos) han venido consolid\u00e1ndose en omnipresentes debido a, en parte, que el Estado ha buscado establecer un principio de subsidiariedad en el combate del miedo, pasando de la seguridad social a la seguridad personal: que se encarguen los privados (personas, familias, vecinos -en alerta-, etc). Probablemente debido al resquebrajamiento de los Estados de Bienestar, ahora cada individuo debe hacerse de valor para combatir los miedos; un problema social busca resolverse como problema individual. Al igual que las crisis bancarias y las recurrentes crisis capitalistas, siempre los errores de los ricos los paga el pueblo, las personas, nuestros vecinos. Aplica igualmente hoy la persecuci\u00f3n individual de los sujetos socialmente establecidos como delincuentes<\/p>\n\n\n\n<p>Para qu\u00e9 sirven los miedos es un tema bastante complejo y pol\u00e9mico. Sin embargo, siendo el miedo una consecuencia de la inseguridad se observa, entonces, que la inseguridad es una poderosa fuerza sociopol\u00edtica de desatar consecuencias de la m\u00e1s diversa \u00edndole. Sobre todo, es necesaria para la expansi\u00f3n de la mentalidad de castigo y de las distintas formas de control social. Es decir, manipular el miedo para generar efectos deseados en la sociedad que se quiere dirigir. M\u00e1s miedo, m\u00e1s inseguridad, mayor estabilidad, as\u00ed es la f\u00f3rmula. El miedo existe y est\u00e1 bien, es as\u00ed, lo tenemos por el hecho de ser humanos. De esta forma, este tipo y el fomento del miedo para el mejor control de la poblaci\u00f3n, la exageraci\u00f3n para el apaciguamiento y la manipulaci\u00f3n para el mantenimiento del capitalismo es lo que ac\u00e1 estamos intentando mostrar. Vivimos en un mundo de miedo mutable y de factores cambiantes de producci\u00f3n de miedos: el narcotr\u00e1fico y sus luchas, los inmigrantes, los delincuentes ingobernables y el Dengue. A ver, el miedo, la inseguridad y la violencia pasaron a ser factores importantes de cohesi\u00f3n social e, incluso, los prejuicios sociales cimientan buena parte de los comportamientos a partir de los cuales la gente organiza su vida cotidiana, sus respuestas inmediatas, sus di\u00e1logos informales.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Escribe Sebasti\u00e1n Sansone | CS Vivian Trias\u00a0\n<a class=\"moretag\" href=\"https:\/\/elsol.ps.org.uy\/index.php\/2023\/03\/01\/marxismo-e-inseguridad\/\"> [...]<\/a>","protected":false},"author":2,"featured_media":12631,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[30,36,46],"tags":[],"class_list":["post-12649","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-destacadas","category-el-sol","category-el-sol-no-30-febrero-2023"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.5 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>\u00bfSe nace o se hace siendo delincuente? 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